Madrid se sitúa como el quinto mercado primario de EMEA, consolidándose como uno de los principales hubs europeos para la industria de los centros de datos. Así lo recoge el informe Global Data Center Market Comparison 2026 elaborado por Cushman & Wakefield, que evalúa factores como la disponibilidad de energía y suelo, la madurez del mercado, la conectividad, los costes operativos y el entorno regulatorio. La capital española comparte este grupo con algunos de los destinos más relevantes del sector, como Helsinki, Oslo, Milán o Abu Dhabi.
Actualmente, Madrid concentra una capacidad total de mercado de 538 MW y podría alcanzar los 1.105 MW en el horizonte 2030, lo que refleja el fuerte potencial de crecimiento de la región como destino para nuevas inversiones en infraestructuras digitales.
Este posicionamiento contribuye a reforzar el atractivo de España como uno de los destinos estratégicos para la inversión en infraestructuras digitales en Europa. El sector registra un crecimiento aproximado del 9% interanual en capacidad operativa y una expansión cercana al 16% en el tamaño total del mercado. La posición estratégica en las rutas globales de conectividad gracias a la llegada de nuevos cables submarinos, el desarrollo de una infraestructura digital y el crecimiento sostenido de la demanda vinculada a los servicios cloud y la inteligencia artificial, están consolidando la competitividad del país.
El estudio sitúa además a Zaragoza y Barcelona entre los mercados más atractivos de la región EMEA para el desarrollo de centros de datos. En este contexto, Zaragoza emerge como uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento gracias a sus condiciones operativas, disponibilidad para nuevos desarrollos y ventajas para la optimización de costes energéticos y de refrigeración. Barcelona, por su parte, continúa consolidándose como un nodo estratégico de conectividad en el Mediterráneo y mantiene su atractivo para nuevas inversiones, aunque el coste de la energía se perfila como uno de los principales retos para su competitividad futura.
La saturación de los grandes hubs europeos impulsa nuevos destinos
Según el informe, el desarrollo de nuevos centros de datos en Europa está cada vez más condicionado por el acceso a energía, la disponibilidad de suelo y los plazos regulatorios. Esta situación está impulsando la búsqueda de alternativas a los mercados tradicionales conocidos como FLAPD (Frankfurt, Londres, Ámsterdam, París y Dublín), que concentran buena parte de la capacidad instalada europea pero afrontan crecientes limitaciones para seguir expandiéndose.
En este contexto, España cuenta con una oportunidad relevante para consolidarse como uno de los nuevos polos europeos de infraestructuras digitales si logra responder a las necesidades energéticas y regulatorias que demanda el sector.
“Estamos entrando en una nueva etapa para la industria de los centros de datos. El crecimiento seguirá siendo sólido, pero será cada vez más selectivo. Los mercados capaces de garantizar acceso a energía, disponibilidad de suelo, agilidad en los procesos de desarrollo y seguridad para la inversión serán los que concentren la próxima ola de proyectos en Europa. España cuenta con una oportunidad real para reforzar su posicionamiento dentro del mapa europeo de infraestructuras digitales, siempre que sea capaz de responder a estos desafíos”, concluye Pere Morcillo, director de Industrial y Logística de Cushman & Wakefield España.
La sostenibilidad se consolida además como uno de los principales vectores de competitividad para España. Más de la mitad de la electricidad generada en el país procede ya de fuentes renovables y el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima fija el objetivo de alcanzar un 74% de generación renovable en 2030. Esta evolución, unida a la creciente adopción de energía verde por parte de los operadores, refuerza el atractivo de España como destino para el desarrollo de centros de datos sostenibles y preparados para responder a las exigencias futuras de la industria.