España se consolida como uno de los mercados logísticos más dinámicos y atractivos de Europa. Así lo refleja Waypoint: Global Industrial Dynamics 2026, el informe elaborado por Cushman & Wakefield, que sitúa al mercado español entre aquellos con mejores perspectivas de crecimiento de rentas y fundamentales más sólidos del continente.
Según el informe, las rentas prime logísticas han crecido un 13% en Barcelona y un 11% en Madrid durante los dos últimos años, muy por encima de la media europea, que se sitúa en el 3,3%. Esta tendencia continuará previsiblemente en los próximos ejercicios, con incrementos adicionales estimados del 7% en Barcelona y del 6% en Madrid hasta 2028, frente al crecimiento medio esperado del 1,9% en Europa.
Además, Cushman & Wakefield prevé un incremento de la actividad inversora durante 2026, con un volumen de inversión logística cercano a los 1.400 millones de euros al cierre del ejercicio, un 17% más que en 2025 y un primer semestre alrededor de los 700 millones de euros, que representa un 5% más del mismo periodo del año anterior. Paralelamente, se espera la incorporación de aproximadamente 300.000 m² de nueva superficie logística en Madrid y 200.000 m² en Barcelona, reflejo de la confianza de promotores e inversores en los fundamentales del mercado español.
Estos datos confirman la fortaleza del mercado logístico español en un contexto global marcado por la incertidumbre geopolítica, las tensiones en las cadenas de suministro y el incremento de los costes operativos. A nivel internacional, el informe anticipa una reducción progresiva de la disponibilidad y una evolución hacia mercados cada vez más equilibrados o favorables para los propietarios, impulsada por una oferta limitada y una demanda resiliente.
“España ha dejado de ser un mercado emergente dentro de la logística europea para consolidarse como un mercado core. La combinación de una demanda diversificada, una oferta limitada, infraestructuras estratégicas y una creciente presencia de capital institucional está reforzando su atractivo tanto para ocupantes como para inversores”, señala Pere Morcillo, director de Industrial y Logística de Cushman & Wakefield España.
Escasez de oferta y demanda sostenida
La limitada disponibilidad continúa siendo uno de los principales factores que sostienen la fortaleza del mercado logístico español. Barcelona registra actualmente una tasa de disponibilidad del 3,7%, frente al 5,7% del primer trimestre de 2025, lo que supone una reducción de 200 puntos básicos en apenas un año. En Madrid, la disponibilidad se sitúa en el 8,8%, frente al 9,6% registrado un año antes. Esta progresiva reducción de la oferta disponible en los principales hubs logísticos está intensificando la competencia por los activos de mayor calidad y contribuyendo a mantener la presión al alza sobre las rentas.
La demanda continúa apoyándose en sectores tradicionales como el comercio electrónico, el retail y la distribución, que siguen representando uno de los principales motores de contratación logística. La creciente penetración del comercio electrónico en España, que ya supone entre el 10% y el 15% de las ventas minoristas, continúa impulsando la necesidad de plataformas regionales y activos de última milla.
A estos sectores se suman nuevas fuentes de demanda vinculadas a la digitalización, la inteligencia artificial y los centros de datos. Madrid se ha consolidado como uno de los principales hubs emergentes de data centers en Europa, junto a ciudades como Milán, Berlín o Varsovia, atrayendo inversiones de grandes operadores tecnológicos y reforzando la demanda de suelo e infraestructuras especializadas. Asimismo, la energía y la industria aeroespacial se posicionan como nuevos impulsores de la demanda logística.
España gana peso como hub logístico estratégico
La consideración de España como mercado logístico core responde a factores que van más allá de la evolución de las rentas. Entre ellos destacan la profundidad y liquidez del mercado inversor, la consolidación de Madrid y Barcelona como hubs logísticos de referencia, la posición estratégica de los puertos de Valencia, Barcelona y Algeciras, así como la creciente institucionalización del producto logístico y la incorporación de estándares ESG.
A escala global, el informe de Cushman & Wakefield concluye que el sector logístico entra en una nueva fase marcada por la resiliencia, la optimización de costes y la localización estratégica. En este contexto, España se posiciona como uno de los mercados mejor preparados para capturar el crecimiento derivado de las nuevas cadenas de suministro, la digitalización y la transformación industrial.